
Informe de la Casa Blanca sitúa a Marruecos entre los ejes del desvío comercial chino.
Un informe estadounidense sitúa a Marruecos entre los ejes del desvío comercial chino a nivel mundial
Un reciente informe de la Casa Blanca, elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de Estados Unidos, ha incluido a Marruecos, junto con Kenia, dentro del grupo de los denominados «ejes africanos» que estarían siendo utilizados por empresas vinculadas a China para eludir aranceles estadounidenses.
El documento señala a los puertos marroquíes entre las infraestructuras estratégicas situadas cerca de zonas de libre comercio que facilitan el tránsito de mercancías relacionadas con China y forman parte de una red mundial de reexpedición y redistribución de productos.
El informe clasifica a Marruecos dentro del nivel 3 (Tier 3), reservado a economías de menor tamaño y con volúmenes absolutos de reexpedición más reducidos, pero que presentan determinadas ventajas para atraer operaciones de desvío comercial.
Entre estos factores figuran los costes laborales relativamente bajos, determinadas capacidades especializadas de ensamblaje, el acceso preferencial al mercado estadounidense y, según el documento, posibles limitaciones en materia de control aduanero.
El análisis sostiene que los exportadores vinculados a China se sienten atraídos por países africanos como Marruecos y Kenia no necesariamente por el volumen económico de las operaciones, sino para aprovechar ventajas específicas mediante el reenvasado, el ensamblaje básico o modificaciones de la documentación de origen destinadas a evitar aranceles elevados.
A escala mundial, el informe identifica más de 40 países, entre ellos Marruecos, dentro de lo que denomina «fraude de reexpedición a gran escala», clasificándolos en distintos niveles según el volumen comercial y su estructura industrial.
El documento estima que el valor anual de las mercancías objeto de estas prácticas oscila, según diferentes fuentes gubernamentales y privadas, entre 40.000 y 303.000 millones de dólares, lo que habría provocado pérdidas de decenas de miles de millones de dólares en ingresos arancelarios para Estados Unidos.
La Casa Blanca señala además que estas operaciones pueden incluir cambios de etiquetado, modificaciones del embalaje, refacturación y procesos de fabricación simples que no implican una transformación sustancial del producto.
Para combatir estas prácticas, el informe plantea el desarrollo de un sistema avanzado de control basado en inteligencia artificial, denominado «Detective Border», destinado a integrar datos de transporte, rastrear las rutas de los contenedores, analizar las relaciones entre empresas y verificar la capacidad productiva real de las fábricas situadas en los países intermediarios.
Publicado el : 16 de agosto de 2026
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