
Crisis entre Madrid y Roma: Italia se niega a retirar los controles.
Aumenta la tensión entre España e Italia por los controles a viajeros españoles
Roma mantendrá las restricciones al menos hasta el 15 de agosto, mientras Madrid exige su retirada y advierte de una posible respuesta proporcional.
Las relaciones entre España e Italia atraviesan un momento de creciente tensión después de que el Gobierno de Giorgia Meloni decidiera mantener los controles sobre los viajeros procedentes de territorio español. La medida fue adoptada tras la crisis migratoria registrada en Ceuta y, según Roma, responde a motivos de seguridad.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reclamó este viernes a Italia que reconsidere su postura. A juicio del Gobierno de Pedro Sánchez, las restricciones carecen de justificación, discriminan a la ciudadanía española y perjudican la cohesión dentro de la Unión Europea.
Albares sostuvo que los desplazamientos de migrantes desde España hacia Italia son prácticamente inexistentes y defendió que no existen razones objetivas para restablecer controles internos. También denunció el trato recibido por algunos pasajeros españoles en aeropuertos italianos.
Roma, sin embargo, rechazó las presiones de Madrid y aseguró que no aceptará imposiciones. El Ejecutivo italiano confirmó que mantendrá las medidas hasta, como mínimo, el 15 de agosto y que únicamente estudiará su retirada cuando descarte riesgos relacionados con la seguridad, el terrorismo o una eventual expansión de la presión migratoria hacia otros países europeos.
La controversia comenzó el 30 de julio, después de que miles de personas accedieran a Ceuta desde Marruecos. Italia vinculó lo ocurrido con la política migratoria del Gobierno español y planteó la recuperación temporal de controles fronterizos dentro del espacio Schengen. Estas declaraciones llevaron a España a convocar al embajador italiano.
Madrid argumenta que la mayoría de las aproximadamente 72.000 personas que llegaron a Ceuta ya regresaron a Marruecos. Asimismo, recuerda que el régimen fronterizo especial de Ceuta y Melilla impide acceder a la Europa continental sin pasar previamente por controles policiales.
Ante la negativa italiana, España ha fijado como límite el domingo 9 de agosto para que Roma rectifique. En caso contrario, el Ejecutivo español estudia adoptar medidas proporcionales destinadas a proteger los derechos de sus ciudadanos.
La disputa se produce después de una reunión extraordinaria de los ministros del Interior de la Unión Europea. Aunque varios países habían expresado preocupación por la política española de regularización migratoria y sus posibles efectos, el encuentro terminó con un mensaje de apoyo a España y un acuerdo para reforzar las fronteras exteriores, mejorar los sistemas de alerta y ampliar la cooperación con terceros países.
Algunos gobiernos que inicialmente defendían los controles internos han moderado posteriormente su posición. Finlandia, por ejemplo, considera que ya no son necesarios debido a la estabilización de la situación en Ceuta. España mantiene su voluntad de resolver el conflicto mediante el diálogo diplomático, aunque insiste en que defenderá con firmeza los intereses de sus ciudadanos.
Publicado el : 7 de agosto de 2026
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