
El Bernabéu, escenario de un ataque simbólico y racista contra Marruecos horas antes de la Champions
Una concentración de aficionados vinculados al grupo ultra “Ultras Sur” quemó la noche del martes una bandera de Marruecos y una fotografía de Su Majestad El Rey Mohammed VI en los alrededores del estadio Santiago Bernabéu, horas antes del partido que enfrentó al Real Madrid con el Inter de Milán por la primera jornada de la fase de liga de la Champions League 2026-27. En el mismo acto, los participantes quemaron también carteles con la imagen del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Las imágenes, grabadas y difundidas en redes sociales, muestran a varias personas prendiendo fuego a los símbolos marroquíes entre cánticos de contenido político. Medios marroquíes y españoles coincidieron en señalar a individuos afines a los Ultras Sur, un grupo históricamente asociado a la extrema derecha del entorno del club blanco, como los responsables del episodio.
El ultraje no puede desligarse del clima de tensión que atraviesan las relaciones entre Marruecos y España en torno a la ciudad de Ceuta ocupada. Desde finales de julio, la ciudad vive una crisis migratoria de gran magnitud, con decenas de miles de personas llegadas a su territorio y miles aún presentes más de un mes después, una situación que ha sido explotada políticamente por sectores de la derecha y la extrema derecha españolas para lanzar mensajes de corte nacionalista y, en no pocos casos, abiertamente hostiles hacia Marruecos.
Esa misma noche, dentro del propio estadio, la grada sur del Bernabéu desplegó de forma masiva banderas de España y de la ciudad ocupada de Ceuta, en lo que el club describió oficialmente como un “homenaje”, gesto que fue recibido con aplausos por parte de un sector del público. El Real Madrid había negado previamente que existieran instrucciones para impedir la entrada de banderas españolas o de otras regiones al recinto. Lo ocurrido fuera del estadio, sin embargo, trasladó la protesta a un terreno muy distinto. Ya no se trató de una reivindicación política dentro de las gradas, sino de la quema deliberada de un símbolo nacional marroquí, un acto que trasciende el debate futbolístico para convertirse en una agresión directa a la soberanía y la dignidad de Marruecos.
El episodio se suma, además, a una campaña de hostigamiento dirigida en los últimos días contra Anas Laghrari, asesor de origen marroquí cercano al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, señalado por sectores ultras precisamente por su procedencia marroquí. Ambos hechos dibujan un mismo patrón: la instrumentalización del entorno del club para alimentar un discurso hostil hacia lo marroquí.
El fútbol, que durante años ha servido de puente entre aficiones marroquíes y españolas, basta recordar el respaldo masivo que hinchas marroquíes brindan habitualmente al Real Madrid por la presencia de jugadores como Brahim Díaz o Achraf Hakimi, se ve una vez más utilizado como escaparate para el odio. Lo sucedido junto al Bernabéu no es un hecho aislado. Se produce apenas días después de otros incidentes contra la bandera marroquí en suelo español, lo que evidencia una escalada preocupante y plantea serias interrogantes sobre la responsabilidad de las autoridades españolas y de los propios clubes a la hora de impedir que los alrededores de los estadios se conviertan en plataformas de incitación al odio y de ajuste de cuentas políticas. Que la provocación llegara precisamente en la previa de un partido de Champions League, competición que debería representar los valores de deportividad y respeto que el propio fútbol dice defender, subraya la contradicción. Mientras dentro del campo el Real Madrid certificaba su victoria por 2-1 ante el Inter, fuera de él el nombre del club quedaba asociado, una vez más, a un grupo cuyo historial de conductas racistas y extremistas es de sobra conocido en España.
El caso ha generado una ola de indignación entre marroquíes tanto dentro como fuera del Reino, que exigen una condena clara por parte de las instituciones españolas y del propio Real Madrid ante un acto que insulta directamente a la bandera nacional y a la persona del Rey.
Publicado el : 9 de septiembre de 2026
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