
Marruecos vuelve a importar trigo blando ante las dificultades para reforzar las reservas nacionales.
El Gobierno marroquí destinará una compensación a tanto alzado de hasta 20,80 dírhams por quintal de trigo blando importado entre el 16 y el 30 de septiembre, en el marco de los esfuerzos para reforzar las reservas nacionales de este producto básico.
Marruecos reanudará las importaciones de trigo blando a partir de mediados de septiembre y hasta el 31 de diciembre, después de que durante los últimos tres meses no se hayan alcanzado los objetivos previstos para reforzar las reservas estratégicas.
Los precios del trigo blando en los mercados internacionales han registrado importantes aumentos desde principios de septiembre, impulsados principalmente por el incremento de las tensiones en la región del mar Negro, una de las principales zonas exportadoras de cereales del mundo.
En la bolsa de París, Euronext, el precio del trigo europeo llegó a situarse en torno a los 245 euros por tonelada, antes de retroceder hasta aproximadamente 233 euros, ante las expectativas de una posible reanudación de las negociaciones sobre la seguridad de la navegación en el mar Negro.
A pesar de las recientes correcciones, los precios continúan en niveles elevados, los más altos registrados en más de tres años, lo que refleja la persistencia de la incertidumbre en los mercados internacionales.
Rusia y Ucrania, que conjuntamente representan una parte importante de las exportaciones mundiales de trigo, siguen teniendo una fuerte influencia sobre la evolución de los precios internacionales. Los ataques contra infraestructuras vinculadas a la exportación de cereales han reducido los flujos de trigo a través del mar Negro, llevando a numerosos países importadores a buscar proveedores alternativos, como Australia y Argentina, a precios más elevados.
Organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), advierten de que la continuidad del conflicto, junto con las condiciones climáticas desfavorables en Europa, aumenta la presión sobre los mercados de cereales y eleva el riesgo de que los precios se mantengan altos durante los próximos meses.
Por su parte, proveedores marroquíes señalaron anteriormente a Hespress que existe suficiente trigo disponible en los mercados internacionales, aunque advirtieron de que las operaciones de suministro podrían verse condicionadas por las dificultades relacionadas con el transporte marítimo.
El Gobierno marroquí busca garantizar el abastecimiento de las harineras nacionales de trigo blando a un precio máximo de 270 dírhams por quintal, cubriendo los costes adicionales que superen este límite.
Las entidades encargadas del almacenamiento también se han enfrentado durante los últimos tres meses a dificultades para garantizar las cantidades requeridas de trigo blando producido localmente, debido a la reticencia de agricultores y productores a comercializar sus cosechas en el mercado nacional a los precios propuestos por el Ministerio de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural, Agua y Bosques.
Cabe recordar que Marruecos había suspendido las importaciones de trigo blando del exterior desde principios de junio, con el objetivo de dar prioridad a los agricultores marroquíes y facilitar la comercialización de su producción correspondiente a la última campaña agrícola.
Publicado el : 5 de septiembre de 2026
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