
EE. UU. inicia contactos con Cuba en medio de una nueva presión energética.
Estados Unidos abre contactos con Cuba en medio de una nueva ofensiva energética.
El presidente de Donald Trump afirmó que Estados Unidos ha comenzado a mantener conversaciones con Cuba, aunque sin precisar el alcance ni el calendario de ese acercamiento diplomático. Las declaraciones se produjeron mientras su administración intensifica la presión económica sobre la isla, especialmente a través del corte de suministros de petróleo.
Trump hizo estas afirmaciones a periodistas a bordo del Air Force One durante un desplazamiento a Florida, en un contexto marcado por una estrategia más dura hacia gobiernos considerados adversarios de Washington. Según el mandatario, las recientes medidas energéticas podrían empujar a La Habana a negociar con Estados Unidos.
En las últimas semanas, la Casa Blanca ha impulsado decisiones destinadas a limitar el acceso de Cuba al crudo que recibía de países aliados. Entre ellas destaca una orden ejecutiva que prevé la imposición de aranceles a cualquier nación que venda o suministre petróleo a la isla. Esta política ha afectado directamente a México, que se había convertido en uno de los principales proveedores energéticos de Cuba tras la interrupción de los envíos desde Venezuela.
La reacción internacional no se ha hecho esperar. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que este tipo de sanciones podría derivar en una crisis humanitaria y aseguró que su gobierno buscará alternativas para continuar apoyando a la población cubana.
Trump, sin embargo, rechazó esa posibilidad y sostuvo que la presión económica no tiene por qué desembocar en una emergencia social. En su opinión, el escenario actual podría facilitar un acuerdo político que, según dijo, permitiría “hacer un trato” con Cuba. El presidente estadounidense se mostró confiado en que el Gobierno cubano estaría dispuesto a negociar y aseguró que, de producirse un acercamiento, Washington actuaría “con amabilidad”.
Por ahora, los objetivos concretos de estos contactos siguen sin definirse. No obstante, las declaraciones del presidente y las medidas adoptadas por su administración apuntan a una nueva fase de tensión y diálogo simultáneos en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, marcadas históricamente por el embargo, la confrontación política y episodios puntuales de distensión.
Publicado el : 1 de febrero de 2026

Compartir este artículo:












