
El norte de Marruecos afronta la campaña electoral con el cannabis como uno de sus principales debates.
A pocos días de las elecciones legislativas del 23 de septiembre, el cannabis se consolida como uno de los temas sensibles de la campaña, especialmente en los territorios del norte. Detrás de las reivindicaciones de los agricultores se encuentran cuestiones relacionadas con los ingresos, la regulación y el reparto del valor. En los municipios, el gasto público continúa bajo vigilancia, mientras que la protección de los menores y la viabilidad de los compromisos electorales también alimentan el debate.
Uno de los puntos más delicados se refiere a la actividad de los presidentes de municipios y distritos que participan directa o indirectamente en la campaña. Su situación plantea una dificultad particular: deben continuar garantizando la gestión de los servicios públicos y la ejecución de los programas aprobados, evitando al mismo tiempo que las decisiones administrativas o los anuncios de nuevos proyectos puedan percibirse como instrumentos de movilización electoral.
Los expedientes sometidos a validación financiera son objeto, en este contexto, de una atención reforzada. Entre ellos figuran los pedidos, los contratos públicos, los convenios y las órdenes de pago relacionados con obras, equipamientos y servicios. La cuestión no consiste en suspender automáticamente la actividad de las administraciones locales, sino en comprobar si el calendario, la presentación o la comunicación de un gasto pueden convertirlo en un argumento de campaña.
Esta vigilancia genera reacciones divergentes. Algunos cargos electos consideran que el examen de los expedientes ralentiza la ejecución de proyectos programados antes del periodo electoral. Otros estiman que un control más estricto resulta indispensable cuando convenios, obras o nuevas promesas son anunciados por responsables implicados en la contienda. El debate gira en torno a la trazabilidad de las decisiones públicas y a la separación entre la continuidad administrativa y la búsqueda de votos.
El cannabis, reflejo de las fracturas territoriales
En las provincias de Chefchaouen, Ouazzane y Larache, la regulación del cultivo de cannabis se consolida como uno de los principales temas electorales. Para numerosas familias rurales, esta actividad representa una fuente de ingresos, una actividad agrícola y, en algunos casos, una de las pocas perspectivas económicas en zonas aisladas. Las demandas dirigidas a los candidatos se centran en la delimitación de las zonas autorizadas, la clarificación de los procedimientos, el acompañamiento técnico y el fortalecimiento de las cooperativas.
Publicado el : 20 de septiembre de 2026
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