
Europa declara la guerra a Visa y Mastercard: el euro digital y un “Bizum continental” de 130 millones de usuarios para recuperar la soberanía de los pagos
Cada vez que un europeo paga con tarjeta en una tienda de París, Berlín o Madrid, su dinero viaja en décimas de segundo por una infraestructura que no controla Europa. La controlan Visa y Mastercard, dos empresas estadounidenses que gestionan el 61% de los pagos con tarjeta en la eurozona y prácticamente todas las transacciones transfronterizas dentro del continente. Durante décadas, Europa lo aceptó como algo inevitable. La geopolítica de 2026 ha cambiado ese cálculo.
El 23 de junio, la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo desbloqueó el proyecto de ley del euro digital, una versión electrónica del euro emitida directamente por el Banco Central Europeo que funcionaría como el efectivo en el mundo digital. Si la legislación se aprueba antes de fin de 2026, el BCE lanzará una fase piloto en 2027 y el euro digital podría estar disponible para pagos minoristas en 2029. Alessandro Giovannini, asesor del proyecto en el BCE, no ocultó la carga política de la decisión. “Es una oportunidad para poner fin a una dependencia con la que nos hemos conformado durante demasiado tiempo.” En paralelo, el sector bancario privado europeo se ha movido por su cuenta. Wero, la cartera digital respaldada por 16 grandes bancos europeos, ya opera en Francia, Alemania y Bélgica con 53 millones de usuarios, y llegará a España, Luxemburgo y Países Bajos antes de que acabe el año. Pero la apuesta más ambiciosa es la alianza entre Wero y EuroPA Alliance, el bloque que agrupa a Bizum (España), Bancomat (Italia), MB WAY (Portugal) y Vipps MobilePay (países nórdicos), para crear una red de pagos paneuropea que cubriría 130 millones de usuarios en 13 países, el 72% de la población de la UE y Noruega. La fase 1, transferencias entre particulares entre países, sin fricción y sin salir de la app del banco de cada uno, arranca este mismo 2026. La fase 2, que permitirá pagar en comercios físicos y online de cualquier país de la red, llegará en 2027. El objetivo es claro: que un español pueda hacerle un Bizum a un amigo en Francia o pagar en una tienda italiana sin pasar por los “raíles” de Visa o Mastercard. Europa quiere controlar su propio dinero. Y esta vez, parece que va en serio.
Publicado el : 10 de julio de 2026
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