
El dírham se debilita ante el dólar y el euro
La presión de las importaciones debilita al dírham frente al dólar y el euro
El dírham ha experimentado en las últimas semanas una creciente presión frente al dólar y el euro, coincidiendo con un aumento de la demanda de divisas para financiar las importaciones y con la ampliación del déficit comercial. La evolución del mercado de cambios refleja un rápido cambio en los niveles de liquidez desde comienzos del verano, mientras el Banco de Marruecos continúa siguiendo la evolución de la moneda nacional sin recurrir a subastas de divisas.
Entre el 17 y el 23 de septiembre, el dírham perdió un 1,5 % de su valor frente al dólar y un 0,3 % frente al euro, según datos del Banco de Marruecos, después de haber registrado también una depreciación frente a la moneda estadounidense durante la semana anterior. Esta evolución respondió tanto a los movimientos internacionales del dólar y el euro como a los cambios en el equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas en el mercado marroquí.
Este último factor revela una transformación significativa. La diferencia entre el precio medio ponderado de las operaciones interbancarias y el tipo de referencia del Banco de Marruecos pasó del -3,35 % el 1 de junio al +1,51 % el 2 de octubre, lo que supone un desplazamiento de 4,86 puntos hacia una posición más débil del dírham en apenas cuatro meses.
Este cambio refleja una reducción de la disponibilidad de divisas en el mercado nacional. Cuando la diferencia es negativa, los bancos negocian las monedas extranjeras por debajo del tipo de referencia; mientras que el paso a valores positivos indica un aumento de la demanda de divisas. La evolución actual cobra especial relevancia por la rapidez con la que se ha producido, además del nivel alcanzado por el dírham dentro de su banda de fluctuación.
Los últimos datos de la Oficina de Cambios refuerzan esta tendencia. Durante los ocho primeros meses del año, las importaciones aumentaron un 15,8 %, hasta alcanzar los 617.500 millones de dírhams, mientras que las exportaciones crecieron un 8,7 %, hasta los 334.900 millones. Como consecuencia, el déficit comercial se amplió un 25,4 %, hasta los 282.600 millones de dírhams, mientras que la tasa de cobertura de las importaciones mediante las exportaciones descendió al 54,2 %.
El sector energético se situó entre las principales fuentes de presión sobre la demanda de divisas. La factura energética alcanzó los 96.400 millones de dírhams a finales de agosto, frente a los 72.700 millones registrados en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento de aproximadamente el 32,6 %. Esto significa que Marruecos necesitó unos 23.700 millones de dírhams adicionales para financiar sus compras de energía respecto a un año antes.
Esta evolución coincidió con un aumento de las importaciones de bienes de equipo y materias primas, impulsado por el actual ciclo de inversiones y por los proyectos de infraestructuras, transporte y energía, así como por los preparativos para los próximos acontecimientos internacionales.
Asimismo, las compras de azufre en bruto y sin refinar se dispararon, pasando de unos 9.400 millones de dírhams a 27.200 millones a finales de agosto, lo que incrementó las necesidades de los importadores de divisas.
Al respecto, el experto financiero especializado en política monetaria Nabil Oumansour explicó que “la presión registrada sobre el dírham está relacionada principalmente con el cambio en el equilibrio de los flujos de divisas”. Según señaló, el crecimiento de las importaciones a un ritmo superior al de las exportaciones, especialmente en los sectores energético, de bienes de equipo y materias primas, está provocando un aumento de la demanda de dólares y euros en el mercado bancario.
Publicado el : 7 de octubre de 2026
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