
Nador West Med comienza su actividad con el objetivo de alcanzar 5,3 millones de contenedores anuales.
El puerto de Nador West Med ha comenzado su actividad comercial tras movilizar una inversión total de 54.000 millones de dírhams, equivalentes a unos 5.400 millones de euros. Esta infraestructura, considerada uno de los grandes proyectos estratégicos de Marruecos, busca consolidar el papel del país como plataforma logística en el Mediterráneo. La terminal oriental de contenedores entró en servicio el 31 de octubre de 2026, durante una ceremonia presidida por el príncipe heredero Moulay El Hassan. A partir de ahora, el principal reto será conseguir que esta capacidad portuaria se traduzca en operaciones comerciales, implantación empresarial y nuevas oportunidades laborales.
El presupuesto del complejo se ha articulado mediante una aportación pública de 31.000 millones de dírhams y una inversión privada de otros 23.000 millones. En cuanto a su capacidad operativa, la terminal oriental prevé gestionar hasta 3,5 millones de contenedores al año en 2030. Por su parte, la terminal occidental, cuya entrada en funcionamiento está programada para abril de 2027, podrá recibir 1,8 millones. De este modo, el conjunto alcanzaría un volumen anual de 5,3 millones de contenedores, una meta que dependerá de su capacidad para atraer líneas marítimas internacionales y ofrecer servicios competitivos en términos de costes y tiempos de gestión.
El proyecto incorpora igualmente un importante componente energético. Entre sus instalaciones figura una terminal de gas natural licuado (GNL), diseñada para procesar hasta 5.000 millones de metros cúbicos anuales, además de infraestructuras destinadas al tratamiento de hidrocarburos, con una capacidad de 25 millones de toneladas. La puesta en marcha de las instalaciones gasísticas está prevista para mediados de 2027. Paralelamente, uno de los desafíos será articular la actividad de Nador West Med con la de Tánger Med, de manera que ambos enclaves puedan complementarse y captar nuevos tráficos comerciales, en lugar de disputarse las mismas operaciones.
El impacto del puerto también se medirá por su contribución al empleo y a la consolidación de un tejido industrial en la región. Las estimaciones contemplan la generación de 34.000 puestos de trabajo directos e indirectos en una primera etapa, una cifra que podría elevarse hasta los 90.000 empleos en 2035-2036. Sin embargo, el desarrollo industrial aún se encuentra en una fase inicial: actualmente solo hay una fábrica en funcionamiento y otras tres están en proceso de construcción. A este escenario se añade que la conexión ferroviaria con Selouane no estará disponible hasta 2028 y que la autopista hacia Guercif tiene como horizonte junio de 2029. Por tanto, el puerto iniciará su recorrido comercial antes de contar con la totalidad de las conexiones terrestres previstas.
Publicado el : 7 de noviembre de 2026
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