
Más allá del virus: la desinformación complica la lucha contra el ébola en el Congo.
Tres semanas después de que se declarara el más reciente brote de ébola en la República Democrática del Congo, las autoridades sanitarias han confirmado 452 contagios y 82 fallecimientos, según datos difundidos por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades.
Pese al aumento de los casos, responsables locales de salud señalan que una parte de la población continúa mostrando desconfianza hacia la enfermedad. En la localidad de Mongbwalu, uno de los principales focos de la epidemia en la provincia de Ituri, los primeros síntomas fueron atribuidos inicialmente a patologías más comunes como la malaria, la fiebre tifoidea o enfermedades diarreicas.
Ante el incremento de los fallecimientos, se enviaron muestras al Instituto Nacional de Investigación Biomédica, con sede en Kinshasa, cuyos análisis confirmaron la presencia del virus del ébola. Tras ello, las autoridades sanitarias declararon oficialmente una nueva epidemia de esta enfermedad en el país.
Sin embargo, la respuesta a la crisis se ha visto dificultada por la circulación de rumores y teorías falsas entre algunos habitantes. Entre ellas, la creencia de que los ataúdes eran responsables de propagar el virus o que trabajadores humanitarios y equipos médicos contribuían al contagio a través de los vehículos utilizados en las operaciones de asistencia.
Las autoridades continúan reforzando las campañas de sensibilización para combatir la desinformación y promover medidas de prevención frente al avance del brote.
Publicado el : 7 de junio de 2026

Compartir este artículo:












